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Publicado el martes, 4 de julio de 2017

10 consejos para aprovechar las vacaciones al máximo

Y para tener experiencias que difícilmente tengamos durante el año.


 

Parece una contradicción: “aprovechar” suena a sacar partido, a hacer rendir, frases verbales más asociadas a los momentos productivos del año, el período laboral para los adultos y el año escolar en el caso de los niños. Las vacaciones son para desconectar, descansar, y otros verbos que empiezan por “des”.

 

Sin embargo, hasta para descansar hay que prepararse, porque si no, corremos el riego de vivir con el piloto automático y “zamparnos” las vacaciones consultando el correo electrónico. Y esto también cuenta para las vacaciones de los niños, sobre todo, teniendo en cuenta que ellos tienen entre 2 y 3 meses de vacaciones. Si no nos organizamos un poco, corremos el riesgo de que se agoten durante el día en la colonia de vacaciones y que luego en casa sólo les quede energía para ver la tele.

 

Por eso hay que organizarse, para hacer un hueco para las cosas que valen realmente la pena, y que muy probablemente si no las hacemos en vacaciones, menos durante el resto del año.

 

Aquí van 10 ideas para las que vale la pena encontrar el tiempo, de modo que las vacaciones sirvan para descansar, desconectar y retomar luego las actividades con las energías totalmente renovadas:

 

1)      Aprovechar las colonias para probar alguna actividad nueva, ya se trate de un deporte o una destreza artística o cualquier otra afición. ¿Alguna vez ha ido a pescar? ¿Ha probado bailar? ¿Quiere iniciarse en algún idioma pero da pereza apuntarse a un trimestre si no sabes si le gustará? Hay una oferta enorme de cursos intensivos pensados precisamente para probar cosas nuevas. Quizás descubran que el baile –o la natación, o el ajedrez– es una actividad que les encanta y decidan luego continuar practicándola durante el año.

 

 

 

 

2)      Reservar un momento al día para que los niños no hagan nada, para que se aburran y “se busquen la vida”. Es fundamental aburrirse para despertar la creatividad. 

 

3)      Preparar la comida juntos: esta es una de las experiencias más bonitas –a todos los niños les encanta meter la cuchara donde habitualmente no los dejan– y educativas que puedan existir. Es lúdica, pero a la vez hay que respetar procesos, medir cantidades, dominar la motricidad, controlar tiempos… todo un baile de sentidos y habilidades. ¡Y jugando!

 

 

 

 

4)      Invitar a casa a un amigo. Que los niños tengan espacio y tiempo para jugar con amigos libremente y fuera del ámbito escolar. Durante el ciclo lectivo, es difícil encontrar el momento, pero en vacaciones, seguro que una mañana o tarde encontramos.

 

5)      Y también dejar a nuestros niños que vayan a pasar un rato en la casa de sus amigos: esto fomentará su independencia y autonomía, a sentirse más seguro, a saber relacionarse y comportarse sin la mirada de los padres o los maestros.

 

6)      Hacer de turistas. No hace falta viajar; se trata de visitar aquel museo o aquel paisaje que por tenerlo tan cerca no visitamos nunca. Ayudará a los niños a redescubrir su propio lugar.

 

7)      Dado el déficit de naturaleza que viven hoy los niños, ¿por qué no visitar algún ambiente natural que no nos sea habitual? Ya sea río, montaña o mar.

 

8)      Ofrecer nuevos espacios de autonomía: Según la edad del niño, es muy recomendable aprovechar la época de vacaciones, con menos prisas ni presiones de horarios, para que adquiera más autonomía, brindándole la oportunidad de realizar por sí mismo algo que no hacía, como vestirse, prepararse el desayuno, hacerse la cama, poner la mesa, enjuagar el bañador… cualquier tarea vale siempre que sea adecuada para su edad. Lo hará sentirse más seguro y satisfecho.

 

9)      Aprovechando que disponemos de más tiempo, es el momento ideal para hacer lo mismo de manera distinta. Ya no hay excusas para desayunar siempre lo mismo. ¿Por qué no probamos un desayuno distinto?

 

10)      ¡Leer! No hace falta seguir con la rutina de dejar el cuento para antes de dormir. ¿Por qué no sentarnos por la tarde o después de desayunar junto a nuestros hijos y leerles un cuento, sin prisas? Te recomendamos este bello álbum ilustrado, especialmente apropiado para el verano. 

 

 

 

 

¿Cuáles son los planes en casa? Nos encantaría conocerlos.

 

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